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Pastor's Message: Mental Health and the Pandemic

Dear Brothers and Sisters in Christ,

Instead of my usual news and updates, I would like to use my message this week to share with you some information from a report by the Centers for Disease Control on the state of some critical aspects of mental health in the US during the COVID-19 pandemic. This report was released on August 14th and covers data collected June 24-30. The results are shocking:

  • Increasing prevalence of adverse mental or behavioral health conditions

  • 40.9% of the general population reported at least one adverse mental or behavioral health condition.

  • Prevalence of depression and anxiety

  • 30.9% of the general population reported symptoms of anxiety disorder or depressive disorder.

  • Suicide risk

  • 10.7% of respondents reported having seriously considered suicide in the previous 30 days.

  • This risk was significantly higher among young adults (18-24 years): 25.5%

  • Hispanic respondents were also at higher risk (18.6%).

  • Unpaid caregivers of adults were at particularly high risk.

  • 30.7% of unpaid caregivers had seriously contemplated suicide.

  • 66.6% showed signs of an adverse mental or behavioral health condition.

  • Including 56.1% showing signs of an anxiety or depressive disorder.

  • 32.9% showed signs of substance abuse.

  • Young adults showed high risk as well.

  • 74.9% of those aged 18-24 showed signs of an adverse mental or behavioral health condition.

  • Including 62.9% who showed signs of an anxiety or depressive disorder.

  • 51.9% of those aged 25-44 showed signs of an adverse mental or behavioral health condition.

  • 25.5% had seriously contemplated suicide in the previous 30 days.

  • Hispanic people were at higher risk as well.

  • 52.1% of Hispanics showed signs of an adverse mental or behavioral health condition.

  • Hispanic respondents were also at higher risk of suicidal ideation (18.6%).

  • Hispanic respondents were at higher risk for signs of a depressive or anxiety disorder (40.8%).

  • These rates represent considerable increases over the previous available data:

  • The prevalence of anxiety disorders increased three times from 2019 (8.1% to 25.5%).

  • Depressive disorders increased four times from 2019 (6.5% to 24.3%).

  • Twice as many respondents reported suicidal ideation in the previous 30 days than adults in 2018 reported suicidal ideation in the previous year (10.7% to 4.3%).

Some take-aways:

  • COVID-19 has been devastating for mental and behavioral health in the United States. The impact on mental health could be as or more serious than the immediate health impact of COVID infections.

  • Men and women, young and old – we are all made for human connection and relationships. God has made us to thrive when we are in relation with one another. Isolation leads to serious consequences and closes us off from the Lord as well.

  • We need to look out for one another and build community in whatever way possible. We also need to pray earnestly for one another and for those at risk.

  • Those who are particularly vulnerable to the mental and behavioral health fallout of COVID-19 should be of particular concern to us (young people, unpaid caregivers, racial minorities). We should be identifying those who are at risk and reaching out to support them and praying for them. This is a responsibility for everyone.

  • Those who are most vulnerable to death by COVID-19 (the elderly) were the least likely to experience adverse mental health outcomes. This suggests that this mental health crisis is not due to stress about getting COVID itself, but about the larger consequences of social isolation.

  • Those who knew someone who had tested positive for the virus were actually less likely to experience anxiety than those who did not. This suggests that fear is a significant and non-rational contributor to this anxiety. We should limit our consumption of news media that spread fear.

  • Previous studies have shown the connection between social media consumption and adverse mental health outcomes, especially in younger people. Increased media consumption during the pandemic is likely to be a contributing cause to increasing depression, anxiety, suicidal ideation, and other mental health issues. We should limit our media consumption and focus on personal relationships, including our relationship with Jesus.

  • We desperately need to prevent the implementation of any future stay-at-home orders. Taking reasonable precautions to prevent the spread of the virus seems like one of the best ways to do this.

  • We must pray and fast for an end to the pandemic!

Recent read: The Centaur by John Updike.

St. John the Evangelist, pray for us!

Yours in Christ,

Father Royce Gregerson

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

En vez de mis noticias y actualizaciones habituales, me gustaría usar mi mensaje esta semana para compartir con ustedes información de un informe de los Centros para el Control de Enfermedades sobre el estado de algunos aspectos críticos de la salud mental en los Estados Unidos durante la pandemia COVID-19. Este informe fue publicado el 14 de agosto y cubre los datos recopilados del 24 al 30 de junio. Los resultados son impactantes:

  • Aumento de predominio de afecciones adversas de salud mental o conductual.

  • El 40.9% de la población general reportaron al menos una problema mental o conducta adversal.

  • Predominio de depresión y ansiedad

  • El 30.9% de la población general relató síntomas de trastorno de ansiedad o trastorno depresivo.

  • Riesgo de suicidio

  • El 10.7% de los encuestados reportó haber considerado seriamente el suicidio en los últimos 30 días.

  • Este riesgo fue significativamente mayor entre los adultos (18-24 años): 25.5%

  • Los encuestados hispanos también tenían un mayor riesgo (18.6%)

  • Particularmente los cuidadores de adultos sin saldo estaban en alto riesgo.

  • El 30.7% de los cuidadores sin saldo habían contemplado seriamente el suicidio.

  • El 66.6% mostró señal de una condición mental o conducta adversa.

  • Incluyendo 56.1% mostrando señales de ansiedad o trastorno depresivo.

  • El 32.9% muestran señales de abuso de sustancias.

  • Los adultos jóvenes también mostraron un alto riesgo.

  • 74.9% de las personas de 18 a 24 años mostraron señales de una condición mental o conducta adversa.

  • Incluyendo 62.9% mostrando señales de ansiedad o trastorno depresivo.

  • El 51.9% de las personas de 25 a 44 años mostraron señales de una condición mental o conducta adversa.

  • El 25.5% contemplaron seriamente el suicidio en los 30 días anteriores.

  • Los hispanos también estaban en alto riesgo.

  • El 52.1% de los hispanos mostraron señales de una condición mental o conducta adversa.

  • Los hispanos también estaban en mayor riesgo de ideación suicida (18.6%).

  • Los hispanos estaban en mayor riesgo con señales de trastorno depresivo o de ansiedad 40.8%).

  • Estos numeros representan aumentos considerables sobre los datos disponibles anteriores:

  • El predominio de trastorno de ansiedad aumentaron tres veces desde 2019 ( 8.1% to 25.5%).

  • Los trastornos depresivos aumentaron cuatro veces desde 2019 (6.5% to 24.3%).

  • El doble de encuestados reportaron ideación suicida en los 30 días anteriores que adultos en 2018 reportaron ideación suicida en el año anterior (10.7% to 4.3%).

Algunas cosas de aprendizaje:

  • COVID-19 ha sido devastador para el comportamiento y para la salud mental en los Estados Unidos. El impacto en la salud mental podría ser tan o más grave que el impacto inmediato en la salud de las infecciones por COVID.

  • Hombres y mujeres, jóvenes y viejos, todos estamos hechos para la conexión y las relaciones humanas. Dios nos ha hecho prosperar cuando estamos en relación entre nosotros. El aislamiento conduce a graves consecuencias y nos aleja del Señor también.

  • Necesitamos cuidarnos unos a otros y construir una comunidad de la major manera posible. También necesitamos orar seriamente por los demás y por los que están en riesgo.

  • Aquellos que son vulnerables a las consecuencias de salud mental y comportamiento de COVID-19 deben ser de más preocupación para nosotros (jóvenes, cuidadores no remunerados, minorías raciales). Debemos identificar a los que están en riesgo y tender la mano para apoyarlos y orar por ellos. Esto es una responsabilidad para todos.

  • Aquellos que son más vulnerables a la muerte por COVID-19 (los ancianos) fueron los menos propensos a experimentar resultados adversos de salud mental. Esto sugiere que esta crisis de salud mental no se debe al estrés por conseguir COVID en sí, sino a las mayores consecuencias del aislamiento social.

  • Aquellos que conocieron a alguien que había dado positivo para el virus eran en realidad menos propensos a experimentar ansiedad que aquellos que no lo hicieron. Esto sugiere que el miedo es un contribuyente significativo y no racional a esta ansiedad. Debemos limitar el consumo de medios de comunicación que difunden el miedo.

  • Estudios anteriores han demostrado la conexión entre el consumo de redes sociales y los resultados adversos de salud mental, especialmente en las personas más jóvenes. El aumento del consumo de medios durante la pandemia es probable que sea una causa que contribuya al aumento de la depresión, la ansiedad, la ideación suicida y otros problemas de salud mental. Debemos limitar nuestro consumo de medios y centrarnos en las relaciones personales, incluida nuestra relación con Jesús.

  • Necesitamos desesperadamente evitar la implementación de cualquier orden futura de permanencia en casa. Tomar precauciones razonables para prevenir la propagación del virus parece ser una de las mejores maneras de hacerlo.

¡Debemos orar y ayunar para poner un fin a la pandemia!

¡San Juan Evangelista, ruega por nosotros!

Suyo en Cristo,

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